{"id":465,"date":"2025-02-18T11:55:09","date_gmt":"2025-02-18T11:55:09","guid":{"rendered":"https:\/\/heales.org\/healeses\/?p=465"},"modified":"2025-02-20T11:31:20","modified_gmt":"2025-02-20T11:31:20","slug":"boletin-mensual-de-heales-la-muerte-de-la-muerte-n189-enero-de-2025-barrera-hematoencefalica-y-envejecimiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/heales.org\/healeses\/2025\/02\/18\/boletin-mensual-de-heales-la-muerte-de-la-muerte-n189-enero-de-2025-barrera-hematoencefalica-y-envejecimiento\/","title":{"rendered":"Bolet\u00edn mensual de Heales. La muerte de la muerte N\u00b0189. Enero de 2025. Barrera hematoencef\u00e1lica y envejecimiento"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p><i><span style=\"font-weight: 400;\">La verdad es, por supuesto, que la muerte no deber\u00eda considerarse una parte aceptable de la vida m\u00e1s que la viruela o la poliomielitis, ambas de las cuales hemos conseguido controlar sin denunciarnos como pretenciosos. <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Alan Harrington, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El inmortalista<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. <\/span><a href=\"https:\/\/www.ernestbecker.org\/the-denial-file\/immortalism-biological-limitations\"><span style=\"font-weight: 400;\">Fuente<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El tema de este mes: Barrera hematoencef\u00e1lica y envejecimiento<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p><b>\u00bfQu\u00e9 es la barrera hematoencef\u00e1lica?<\/b><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Blood%E2%80%93brain_barrier\"><span style=\"font-weight: 400;\">La BHE <\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">es una barrera altamente selectiva formada por c\u00e9lulas endoteliales de los capilares cerebrales, sostenidas por <\/span><a href=\"https:\/\/pmc.ncbi.nlm.nih.gov\/articles\/PMC3042982\/#:~:text=In%20the%20brain%20the%20pericyte,adaptations%20to%20promote%20tissue%20survival.\"><span style=\"font-weight: 400;\">pericitos, astrocitos y la matriz extracelular<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">. Regula el intercambio de sustancias entre el torrente sangu\u00edneo y el cerebro, protegi\u00e9ndolo de toxinas, agentes pat\u00f3genos y mol\u00e9culas inflamatorias, al tiempo que permite el paso de nutrientes y gases esenciales.<\/span><\/p>\n<p><b>BHE y longevidad<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A medida que envejecemos, la BHE tiende a hacerse m\u00e1s permeable, lo que provoca:<\/span><\/p>\n<ul>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Aumento de la neuroinflamaci\u00f3n: La filtraci\u00f3n de la BHE permite que las c\u00e9lulas inmunitarias perif\u00e9ricas y las mol\u00e9culas inflamatorias entren en el cerebro, lo que contribuye a la neuroinflamaci\u00f3n cr\u00f3nica.\u00a0<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Acumulaci\u00f3n de toxinas: el deterioro de la funci\u00f3n de la BHE reduce la eliminaci\u00f3n de sustancias neurot\u00f3xicas como el beta-amiloide, implicado en enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.\u00a0<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Reducci\u00f3n del transporte de nutrientes: La eficacia del transporte de nutrientes y ox\u00edgeno disminuye, lo que afecta a la funci\u00f3n neuronal y al metabolismo energ\u00e9tico.\u00a0<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Estr\u00e9s oxidativo: El da\u00f1o oxidativo relacionado con el envejecimiento compromete a\u00fan m\u00e1s la integridad de la BHE, exacerbando el deterioro cognitivo.<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El proceso de envejecimiento afecta significativamente a la barrera hematoencef\u00e1lica (BHE), lo que provoca un deterioro funcional que contribuye a las enfermedades neurodegenerativas y al deterioro cognitivo. La senescencia de las c\u00e9lulas endoteliales asociada a la edad altera las uniones estrechas y aumenta la permeabilidad de la BHE, lo que permite la infiltraci\u00f3n de sustancias nocivas en el cerebro y compromete su integridad. Las c\u00e9lulas endoteliales cerebrales (CEC) senescentes tambi\u00e9n <\/span><a href=\"https:\/\/pmc.ncbi.nlm.nih.gov\/articles\/PMC11488312\/\"><span style=\"font-weight: 400;\">presentan alteraciones fenot\u00edpicas<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">, como una regulaci\u00f3n deficiente de las uniones estrechas, lo que agrava la disfunci\u00f3n de la BHE durante el envejecimiento.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Adem\u00e1s, el deterioro de la BHE var\u00eda seg\u00fan la regi\u00f3n cerebral y los factores demogr\u00e1ficos, y los estudios muestran un deterioro m\u00e1s pronunciado en los hombres que en las mujeres en las \u00e1reas parietal y temporal a partir de los 60 a\u00f1os, probablemente debido a mecanismos de protecci\u00f3n basados en el sexo. Los cambios estructurales en los componentes de la BHE, como los astrocitos y los pericitos, comprometen a\u00fan m\u00e1s su homeostasis, vinculando estas alteraciones a las v\u00edas de desarrollo de las enfermedades neurodegenerativas. El aumento de la permeabilidad de la BHE debido a factores de riesgo vascular como la hipertensi\u00f3n tambi\u00e9n se correlaciona directamente con las lesiones de la sustancia blanca y el deterioro cognitivo, lo que subraya la importancia de la salud vascular para mitigar estos efectos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mantener la integridad de la BHE es fundamental para la salud cognitiva y la longevidad en general:<\/span><\/p>\n<ul>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Reserva cognitiva: La funci\u00f3n intacta de la BHE favorece la salud neuronal, <\/span><a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/38979810\/\"><span style=\"font-weight: 400;\">reduciendo el riesgo de deterioro cognitivo relacionado con la edad y la demencia<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">, que son importantes determinantes de la calidad de vida en la vejez.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><a href=\"https:\/\/www.frontiersin.org\/journals\/cell-and-developmental-biology\/articles\/10.3389\/fcell.2021.702832\/full\"><span style=\"font-weight: 400;\">Acoplamiento neurovascular<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">: Un funcionamiento saludable de la BHE favorece un acoplamiento neurovascular optimizado, que es esencial para la plasticidad cerebral y los mecanismos de reparaci\u00f3n.\u00a0<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Impacto sist\u00e9mico del envejecimiento: La disfunci\u00f3n de la BHE puede conducir a una se\u00f1alizaci\u00f3n inflamatoria sist\u00e9mica, acelerando los procesos de envejecimiento en otros sistemas org\u00e1nicos.<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Varias estrategias resultan prometedoras para mantener la integridad de la BHE y promover la longevidad:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El ejercicio promueve la salud vascular, reduce la inflamaci\u00f3n y mejora la integridad de la BHE. Se ha demostrado que el ejercicio aer\u00f3bico aumenta la expresi\u00f3n de las prote\u00ednas de la uni\u00f3n estrecha y reduce el estr\u00e9s oxidativo en estudios con animales. <\/span><a href=\"https:\/\/pmc.ncbi.nlm.nih.gov\/articles\/PMC8227318\/\"><span style=\"font-weight: 400;\">La dieta mediterr\u00e1nea es rica en antioxidantes, <\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">\u00e1cidos grasos omega-3 y polifenoles, y reduce el estr\u00e9s oxidativo y la inflamaci\u00f3n, protegiendo la BHE. Una restricci\u00f3n cal\u00f3rica moderada puede reducir la permeabilidad de la BHE relacionada con la edad al disminuir la inflamaci\u00f3n sist\u00e9mica. Los \u00e1cidos grasos omega-3, presentes en el aceite de pescado, mejoran la integridad de la BBB reduciendo la inflamaci\u00f3n y favoreciendo el funcionamienton de las c\u00e9lulas endoteliales. Los flavonoides, presentes en las bayas, el t\u00e9 verde y el chocolate negro, protegen contra la disfunci\u00f3n de la BHE gracias a sus propiedades antioxidantes. Las vitaminas E y C neutralizan los radicales libres, protegiendo las c\u00e9lulas endoteliales de la BHE del da\u00f1o oxidativo.<\/span><\/p>\n<p><b>El eje cerebro-intestino y la barrera hematoencef\u00e1lica (BHE)\u00a0<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Se trata de sistemas estrechamente relacionados que desempe\u00f1an un papel crucial en el mantenimiento de la salud neurol\u00f3gica y gastrointestinal. <\/span><a href=\"https:\/\/pmc.ncbi.nlm.nih.gov\/articles\/PMC4367209\/\"><span style=\"font-weight: 400;\">El eje cerebro-intestino es una red de comunicaci\u00f3n bidireccional <\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">en la que participan el sistema nervioso central, el sistema nervioso ent\u00e9rico, la microbiota intestinal y los sistemas inmunitario y endocrino. Este eje permite que el cerebro y el intestino tengan influencia mutua a trav\u00e9s de v\u00edas neuronales, hormonales, inmunitarias y microbianas. La BHE, por su parte, sirve de barrera protectora que regula el transporte de sustancias entre el torrente sangu\u00edneo y el cerebro. Esto garantiza que el sistema nervioso central est\u00e9 protegido de toxinas, pat\u00f3genos y fluctuaciones en la qu\u00edmica sangu\u00ednea, al tiempo que mantiene el acceso a nutrientes y mol\u00e9culas de se\u00f1alizaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/pmc.ncbi.nlm.nih.gov\/articles\/PMC7532923\/\"><span style=\"font-weight: 400;\">Las alteraciones en la conexi\u00f3n cerebro-intestino-BHE tienen importantes implicaciones para la salud y las enfermedades.<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\"> Afecciones como las enfermedades neurodegenerativas (por ejemplo, Alzheimer y Parkinson), los trastornos mentales (por ejemplo, depresi\u00f3n y ansiedad) y las enfermedades autoinmunes (por ejemplo, esclerosis m\u00faltiple) est\u00e1n cada vez m\u00e1s relacionadas con la disfunci\u00f3n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Del mismo modo, la disbiosis intestinal puede agravar estas afecciones al <\/span><a href=\"https:\/\/pmc.ncbi.nlm.nih.gov\/articles\/PMC8234057\/\"><span style=\"font-weight: 400;\">alterar la producci\u00f3n de neurotransmisores<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">, las respuestas inmunitarias y la se\u00f1alizaci\u00f3n metab\u00f3lica.<\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/pmc.ncbi.nlm.nih.gov\/articles\/PMC8373165\/\"><b>Terapias emergentes<\/b><\/a><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La BHE est\u00e1 formada por c\u00e9lulas espec\u00edficas. Para proteger la barrera del envejecimiento o incluso rejuvenecerla, pueden desarrollarse tratamientos espec\u00edficos involucrando a dichas c\u00e9lulas.<\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0969996124003127\"><span style=\"font-weight: 400;\">Senol\u00edticos<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">: Un estudio reciente investig\u00f3 los biomarcadores no invasivos y sus respuestas a una terapia senol\u00edtica que combina dasatinib y quercetina (D + Q) en ratones PS19, un modelo de tauopat\u00eda ampliamente utilizado. Este estudio encontr\u00f3 que el tratamiento con D + Q promovi\u00f3 un cambio en el fenotipo microglial de un estado asociado a la enfermedad a un estado homeost\u00e1tico, reduciendo las caracter\u00edsticas similares a la senescencia. Adem\u00e1s, los ratones PS19 tratados con D + Q mostraron un mejor rendimiento cognitivo en una prueba de condicionamiento del miedo al rastreo, lo que indica una mejora de la memoria asociada a claves.<\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/pmc.ncbi.nlm.nih.gov\/articles\/PMC5966773\/\"><span style=\"font-weight: 400;\">Inhibidores de mTOR<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">: Los resultados de un estudio reciente identificaron la actividad de mTOR como un factor clave de la ruptura de la BHE en la enfermedad de Alzheimer (EA) y potencialmente en el deterioro cognitivo vascular. Tambi\u00e9n sugieren que la rapamicina y los compuestos relacionados (rapalogs) podr\u00edan servir como agentes terap\u00e9uticos para restaurar la integridad de la BHE en estas condiciones. Este estudio destaca la diana mecan\u00edstica\/de mam\u00edferos de la rapamicina como regulador cr\u00edtico de la ruptura de la BHE en modelos de enfermedad de Alzheimer y deterioro cognitivo vascular. Tambi\u00e9n subraya el potencial de los f\u00e1rmacos dirigidos a mTOR para restaurar la integridad de la BHE y mitigar la progresi\u00f3n de la enfermedad.<\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/pmc.ncbi.nlm.nih.gov\/articles\/PMC3157688\/\"><span style=\"font-weight: 400;\">Polip\u00e9ptido activador de la adenilato ciclasa hipofisaria (PACAP<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">): es una mol\u00e9cula natural con efectos protectores y de apoyo al crecimiento de las c\u00e9lulas cerebrales. Dado que el PACAP y su receptor, el PAC1, se encuentran en regiones cerebrales afectadas por la enfermedad de Alzheimer (EA), este estudio explora si el PACAP podr\u00eda ser un tratamiento \u00fatil para la enfermedad de Alzheimer. Un estudio prob\u00f3 el PACAP en un modelo de rat\u00f3n de la EA administr\u00e1ndoselo diariamente a trav\u00e9s de la nariz durante un periodo prolongado. Este tratamiento foment\u00f3 una forma m\u00e1s saludable de procesar la prote\u00edna precursora del amiloide (APP), lo que redujo la producci\u00f3n de las da\u00f1inas prote\u00ednas beta-amiloides (A\u03b2). Tambi\u00e9n aument\u00f3 los niveles del factor neurotr\u00f3fico derivado del cerebro (BDNF), que favorece la salud cerebral, y de Bcl-2, una prote\u00edna que previene la muerte celular.<\/span><\/p>\n<p><b>Otras barreras del cuerpo humano<\/b><\/p>\n<h3><span style=\"font-weight: 400;\">1. Barreras f\u00edsicas<\/span><\/h3>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Act\u00faan como primera l\u00ednea de defensa para bloquear la entrada de sustancias u organismos nocivos.<\/span><\/p>\n<ul>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">La piel: Una capa externa resistente (estrato c\u00f3rneo) impide la entrada de pat\u00f3genos y minimiza la p\u00e9rdida de agua. Act\u00faa como un escudo mec\u00e1nico.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Membranas mucosas: Revisten las cavidades corporales (por ejemplo, los tractos respiratorio, digestivo y urogenital). Producen mucosidad para atrapar microbios y part\u00edculas.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Uniones estrechas: Se encuentran entre las c\u00e9lulas epiteliales de tejidos como el intestino y la barrera hematoencef\u00e1lica, impidiendo el paso de sustancias nocivas.<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<h3><span style=\"font-weight: 400;\">2. Barreras qu\u00edmicas<\/span><\/h3>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Se trata de sustancias producidas por el organismo para neutralizar o destruir agentes pat\u00f3genos.<\/span><\/p>\n<ul>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Niveles de pH: El entorno \u00e1cido del est\u00f3mago (\u00e1cido g\u00e1strico, pH ~1,5-3,5) mata los pat\u00f3genos ingeridos. El pH de la piel y la vagina (ligeramente \u00e1cido) disuade el crecimiento microbiano.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Enzimas: Las lisozimas de la saliva, las l\u00e1grimas y el moco descomponen las paredes celulares bacterianas. Las enzimas digestivas (por ejemplo, la pepsina en el est\u00f3mago) degradan las prote\u00ednas microbianas.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">P\u00e9ptidos antimicrobianos: Las defensinas y las catelicidinas alteran las membranas microbianas e inhiben el crecimiento de pat\u00f3genos.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Sudor y sebo: Contienen compuestos antimicrobianos y crean un entorno inh\u00f3spito para las bacterias.<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<h3><span style=\"font-weight: 400;\">3. Barreras biol\u00f3gicas<\/span><\/h3>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Se trata de organismos vivos o sistemas del cuerpo que protegen contra los agentes pat\u00f3genos.<\/span><\/p>\n<ul>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Microbiota (flora): Las bacterias comensales del intestino, la piel y otras zonas compiten con los pat\u00f3genos por los recursos y el espacio. Producen sustancias (por ejemplo, \u00e1cido l\u00e1ctico) que inhiben a los microbios nocivos.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">C\u00e9lulas inmunitarias: Los fagocitos (por ejemplo, macr\u00f3fagos, neutr\u00f3filos) engullen y destruyen los pat\u00f3genos. Las c\u00e9lulas asesinas naturales (NK) atacan a las c\u00e9lulas infectadas o anormales.<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<h3><span style=\"font-weight: 400;\">4. Barreras especializadas<\/span><\/h3>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ciertas estructuras sirven como mecanismos de protecci\u00f3n avanzados.<\/span><\/p>\n<ul>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Barrera placentaria: Protege al feto regulando el intercambio de nutrientes, gases y desechos, al tiempo que impide el paso de sustancias nocivas.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Barrera corneal: Protege el ojo, y comprende una estructura de varias capas (epitelio, estroma y endotelio).<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Todas esas barreras, como la BHE, pierden su eficacia cuando envejecemos. Esto ocurre a diferentes ritmos. Cuanto m\u00e1s comprendamos lo que ocurre, m\u00e1s posibilidades tendremos de encontrar nuevas terapias. Y en 2025, a\u00fan nos queda mucho por descubrir sobre la diversidad de las evoluciones.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La buena noticia del mes: Debate abierto sobre la edici\u00f3n (hereditaria) del genoma.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En Nature se ha escrito un importante art\u00edculo sobre la terapia g\u00e9nica: <\/span><a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/d41586-025-00015-4\"><span style=\"font-weight: 400;\">Tenemos que hablar de la edici\u00f3n del genoma humano<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">. \u00abEn unas d\u00e9cadas, las tecnolog\u00edas de edici\u00f3n gen\u00e9tica podr\u00edan reducir la probabilidad de enfermedades humanas comunes. Las sociedades deben aprovechar este tiempo para preparar su llegada. Los cient\u00edficos conocen decenas de miles de variantes del ADN asociadas a enfermedades humanas. Por s\u00ed solas, la gran mayor\u00eda de estas variantes tienen efectos peque\u00f1os. Pero tomadas en conjunto, el resultado puede ser sustancial.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Este punto de vista est\u00e1 abriendo el debate sobre posibles terapias g\u00e9nicas para las generaciones futuras. Las enfermedades que podr\u00edamos curar son las que lesionan y matan sobre todo cuando la gente envejece, ya que la mortalidad de los j\u00f3venes es <\/span><a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/core\/lw\/2.0\/html\/tileshop_pmc\/tileshop_pmc_inline.html?title=Click%20on%20image%20to%20zoom&amp;p=PMC3&amp;id=8576274_gr1.jpg\"><span style=\"font-weight: 400;\">baja, especialmente en los pa\u00edses ricos<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Para m\u00e1s informaci\u00f3n<\/span><\/p>\n<ul>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><a href=\"http:\/\/heales.org\/\"><span style=\"font-weight: 400;\">Heales<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><a href=\"https:\/\/www.levf.org\/\"><span style=\"font-weight: 400;\">Longevity Escape Velocity Foundation<\/span><\/a><a href=\"https:\/\/longevityalliance.org\/\"><span style=\"font-weight: 400;\">, International Longevity Alliance<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">,<\/span><a href=\"http:\/\/longecity.org\/\"><span style=\"font-weight: 400;\"> Longecity <\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">y <\/span><a href=\"http:\/\/lifespan.io\/\"><span style=\"font-weight: 400;\">Lifespan.io.<\/span><\/a><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><a href=\"https:\/\/heales.org\/\"><span style=\"font-weight: 400;\">Noticias cient\u00edficas mensuales de Heales<\/span><\/a><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/@HealesMovies\"><span style=\"font-weight: 400;\">Canal de YouTube de Heales<\/span><\/a><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><a href=\"https:\/\/commons.wikimedia.org\/wiki\/File:Blood-brain_barrier_transport_en.png\"><span style=\"font-weight: 400;\">Imagen<\/span><\/a><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><a href=\"mailto:info@heales.org\"><span style=\"font-weight: 400;\">P\u00f3ngase en contacto con nosotros<\/span><\/a><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La verdad es, por supuesto, que la muerte no deber\u00eda considerarse una parte aceptable de la vida m\u00e1s que la viruela o la poliomielitis, ambas de las cuales hemos conseguido controlar sin denunciarnos como pretenciosos. Alan Harrington, El inmortalista. Fuente. El tema de este mes: Barrera hematoencef\u00e1lica y envejecimiento \u00bfQu\u00e9 es la barrera hematoencef\u00e1lica? La &hellip; <a href=\"https:\/\/heales.org\/healeses\/2025\/02\/18\/boletin-mensual-de-heales-la-muerte-de-la-muerte-n189-enero-de-2025-barrera-hematoencefalica-y-envejecimiento\/\" class=\"more-link\">Seguir leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Bolet\u00edn mensual de Heales. La muerte de la muerte N\u00b0189. Enero de 2025. Barrera hematoencef\u00e1lica y envejecimiento<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":464,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[8],"class_list":["post-465","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","tag-featured"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/heales.org\/healeses\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/465","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/heales.org\/healeses\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/heales.org\/healeses\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/heales.org\/healeses\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/heales.org\/healeses\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=465"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/heales.org\/healeses\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/465\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":467,"href":"https:\/\/heales.org\/healeses\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/465\/revisions\/467"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/heales.org\/healeses\/wp-json\/wp\/v2\/media\/464"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/heales.org\/healeses\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=465"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/heales.org\/healeses\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=465"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/heales.org\/healeses\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=465"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}